A veces finjo que escucho música en el tren, pero lo que de verdad hago es espiar conversaciones ajenas cuando percibo que hablan de mi bici.
Hoy, una pareja ha hablado de mi bici pensando que no les escuchaba, y ha sido divertido. Bueno, en realidad hablaban de mi outfit. Hoy llueve y llevó botas, un abrigo impermeable y me acabo de quitar unos cubrepantalones al subir al vagón. Debajo de estos llevo unos pantalones de vestir, y bajo el abrigo llevaba un jersey.
Por lo visto, les ha chocado que no fuese vestido con algún tipo de disfraz deportivo y que me haya engalanado con ropa de ser humano que va a hacer otras cosas además de ganar algún Tour.
Tenemos muchas barreras que romper.
A veces solo hay que tomar el tren para romper alguna.